Santo Domingo reúne a líderes regionales en cumbre sobre empresas familiares
La ciudad de Santo Domingo albergó la segunda edición del Latin American Family Business Summit, un foro corporativo de dos jornadas concebido para proporcionar instrumentos analíticos y propiciar el diálogo directo entre fundadores, accionistas y las nuevas generaciones de negocios familiares. El evento reunió a delegados de diversas compañías e industrias con el propósito de examinar pautas claras sobre gobernanza corporativa, continuidad patrimonial, resolución de diferencias y relevo generacional en la alta gerencia.
La promotora y organizadora del encuentro empresarial, Verónica Orlando, detalló que el propósito primordial de la actividad consiste en dotar a los grupos comerciales de herramientas estratégicas probadas internacionalmente, favoreciendo la supervivencia institucional de los proyectos a lo largo del tiempo. Durante los intercambios temáticos intervinieron consultores de renombre global, tales como Rania Labaki, especialista en marcos de gobernanza; Thomas Pedeu, enfocado en esquemas de sucesión ordenada; e Isabel Botero, expositora dedicada a analizar la inserción de las nuevas promociones en la cúpula empresarial.
Uno de los temas más debatidos durante las sesiones de trabajo giró en torno al tránsito vincular que experimentan los herederos al asumir cargos directivos conjuntos. El conferencista Leonardo Correa Rodríguez, ponente centrado en las compañías administradas por hermanos, advirtió sobre la urgencia de profesionalizar los consensos y fijar fronteras operativas precisas: «Cuando hay un fundador o fundadora, pues estamos marcados. Y los hermanos ahora ya no son dueños, sino que son socios».
Por su parte, Jesús V., expositor en representación de la firma Leadergy, enfatizó la trascendencia de articular la ejecución estratégica con transformaciones culturales profundas dentro de las estructuras corporativas. Los especialistas coincidieron en señalar que la preservación a largo plazo de cualquier corporación de origen parental radica en establecer reglas de juego diáfanas, acuerdos societarios formales y una misión compartida que trascienda los afectos particulares.
Con información de El Nuevo Diario.