Sonia Iturbides transforma su historia en literatura infantil con Luna y Torbellino
La escritora dominicana Sonia Iturbides presentó en Santo Domingo su proyecto de literatura para la infancia titulado Luna y Torbellino, concebido como una vía para respaldar el aprendizaje emocional y la empatía desde los primeros años de vida. La iniciativa artística busca acercar a las familias y al profesorado temas vinculados con la neurodiversidad mediante relatos comprensibles y cercanos. A través de este trabajo creativo, la creadora propone abrir espacios constructivos donde los más pequeños descubran cómo manifestar sus vivencias interiores sin reservas.
El trasfondo de esta propuesta creativa surge del propio recorrido de Iturbides, quien recibió en su juventud un dictamen de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y años después fue diagnosticada con Trastorno Límite de la Personalidad. Lejos de guardar esas vivencias en el ámbito privado, decidió canalizar sus desafíos personales para moldear una herramienta útil que tienda puentes afectivos hacia quienes transitan vivencias semejantes. De ese modo, sus historias abordan la sensación de no encajar y la urgencia de validar lo que cada ser humano experimenta en su fuero interno.
Los protagonistas centrales, Luna y Torbellino, dan vida a tramas diseñadas para que los lectores jóvenes reconozcan sus propios sentimientos y comprendan los estados de ánimo de sus compañeros. Paralelamente, los textos proporcionan a padres, tutores y formadores pautas pedagógicas muy oportunas para iniciar conversaciones profundas en torno a la salud emocional de los menores. El objetivo es desterrar barreras de comunicación habituales y ofrecer una estructura acogedora para asimilar situaciones complejas de la cotidianidad.
El alcance de esta labor abarca mucho más que la publicación impresa, integrando sesiones activas de narración oral, talleres educativos e intercambios directos con madres y padres en diversos centros comunitarios. Para Iturbides, la propuesta literaria representa ante todo un instrumento de acompañamiento humano concebido para que ninguna niña o niño se perciba desprotegido ante la incomprensión ajena. Al promover una mirada empática hacia las diferencias individuales, el proyecto aspira a convertir la lectura compartida en un refugio constante de escucha y respeto.
Con información de AlMomento.