Subproductos del arroz dominicano sostienen la avicultura y la crianza ganadera
Este miércoles 14 de octubre de 2026, productores del Cibao oriental resaltaron el papel indispensable que desempeñan los subproductos del arroz en la economía agrícola dominicana. Más allá del suministro del grano blanco para la canasta familiar, el procesamiento fabril del cereal en cáscara genera insumos primordiales para la industria avícola, el engorde porcino y la nutrición del ganado vacuno.
Germán Despradel, destacado cosechero y procesador establecido en el distrito de Angelina, en la provincia Sánchez Ramírez, explicó que los derivados del cereal sostienen cadenas productivas completas que no pueden ser reemplazadas. Uno de los elementos esenciales es la cascarilla, la cual se distribuye en las granjas avícolas como lecho o cama para los pollos de engorde y las aves ponedoras.
En el caso de las naves de crianza de pollos de carne, que completan su ciclo en unos 45 días, el piso de cascarilla se transforma en gallinaza, un residuo enriquecido que los criadores mezclan con afrecho o melaza para nutrir reses. En cambio, en los planteles de gallinas de postura con ciclos de dos años, la mezcla resultante se destina como abono orgánico para enriquecer suelos agrícolas en múltiples plantaciones.
En términos económicos, el quintal de cascarilla de arroz se cotiza usualmente entre 20 y 30 pesos dominicanos, elevándose hasta los 100 pesos en lapsos de escasez por la elevada demanda en las naves avícolas. Otro derivado de enorme impacto es el salvado o afrecho, ingrediente fundamental en la manufactura de piensos balanceados para cerdos, equinos y bovinos.
Despradel puntualizó que este salvado suele combinarse con granos de maíz, harina de soya, afrechillo de trigo y micronutrientes, sometiéndose a procesos industriales de peletización para compactarlo en pequeños gránulos que agilizan su transporte. Actualmente, el saco de afrecho de 125 libras mantiene un precio de unos 650 pesos, pudiendo colocarse en 750 pesos cuando se reducen los volúmenes disponibles en los molinos.
Con información de El Día.