Tala de un árbol centenario de anacahuita desata quejas de vecinos en Los Prados
La eliminación de un longevo árbol de anacahuita que formaba parte del paisaje urbano en el sector Los Prados III, en el Distrito Nacional, ha generado malestar y tristeza entre los moradores del entorno. El ejemplar se encontraba en la intersección de la calle Rafael Abreu Licairac con la vía Altagracia Saviñón, punto donde durante décadas sirvió como símbolo natural del vecindario capitalino.
Una residente que acumula cincuenta y tres años domiciliada en el sector, y quien participó en la etapa inaugural de Los Prados III, manifestó su indignación ante la desaparición del vegetal, que según comunitarios fue derribado en octubre de 2026. «Yo me siento consternada , yo personalmente, porque yo tengo 53 años aquí. ¿Qué significan 53 años ? Que inauguré esta parte de Los Prados III . Eso es una consternación para todo. Hasta para cualquier persona que tenga dos dedos de frente, que algo que la naturaleza ha hecho en 400, 500 años te lo desbaraten ahí en un día o dos», declaró la comunitaria.
La queja también fue compartida por otros residentes de la zona como Eunice Lugo, quien explicó que el ejemplar botánico constituía una guía fundamental para los visitantes que intentaban localizar las viviendas cercanas. «Las referencias para llegar a mi casa siempre eran al lado del árbol anacahuita», rememoró Lugo al lamentar las condiciones de deterioro estético en que quedó el espacio tras concluir las labores de remoción.
De acuerdo con testimonios recogidos en el vecindario, previamente al derribo total del tronco se había presentado un ingeniero forestal que únicamente autorizó el corte preventivo de ramas específicas, con el fin de despejar riesgos eventuales para los transeúntes y los vehículos que circulaban por esa esquina. No obstante esa recomendación técnica, la anacahuita fue completamente cercenada.
Actualmente, partes de los grandes trozos de madera cortada aún permanecen abandonados sobre la acera de la calle Rafael Abreu Licairac, recordando a quienes caminan por el área el vacío dejado por la añosa especie arbórea que durante generaciones dio sombra e identidad a los residentes del sector.
Con información de Diario Libre.