UASD analiza el impacto de la migración en el auge histórico del azúcar en San Pedro
La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) expuso las conclusiones de una investigación académica sobre el auge de los ingenios azucareros y las corrientes migratorias hacia finales del siglo XIX. La presentación formó parte del panel «Migraciones y movilidad laboral en el Caribe», celebrado en el marco del VIII Congreso Internacional de la Asociación de Historia Económica del Caribe en la sede de la universidad.
La mesa técnica contó con la participación de los investigadores Anthony Almonte, Apolinar García, Pridah Suero y Priscilla Varhoef, quienes analizaron el paso de una economía agraria fundamentada en la ganadería, la pesca y el cultivo artesanal hacia un modelo fabril a gran escala. Almonte destacó que las autoridades gubernamentales de la época jugaron un rol determinante mediante incentivos fiscales, otorgando facilidades de terrenos y exoneraciones impositivas de hasta diez años para atraer capitales foráneos.
Esas medidas, unidas al bajo costo de la tierra, facilitaron el levantamiento de más de 30 ingenios en San Pedro de Macorís hacia el año 1882, transformando a la provincia en el epicentro financiero del país, época en la que fue apodada como la «Tacita de Oro» o el «Pequeño Chicago del Caribe». Sin embargo, ese crecimiento también ocasionó el desplazamiento de campesinos locales, quienes pasaron de poseer tierras a convertirse en trabajadores asalariados en las plantaciones.
En su exposición sobre la fuerza laboral, Apolinar García señaló que a los hacendados pioneros provenientes de Cuba se sumaron miles de inmigrantes procedentes de España y de las Antillas Menores, conocidos como cocolos, junto a técnicos de Puerto Rico e Italia. Por su parte, la investigadora Pridah Suero examinó las desigualdades en las relaciones de trabajo, contrastando las ventajas de los especialistas extranjeros frente a la precariedad de los braceros, situación que se complicó tras la quiebra de numerosos ingenios durante la crisis del azúcar de 1884.
Con información de El Nuevo Diario.