Uso de inteligencia artificial en el trabajo genera doble labor por correcciones
Aunque la inteligencia artificial generativa reduce el tiempo necesario para redactar documentos en las oficinas, su adopción desmedida está obligando a miles de empleados a invertir largas horas corrigiendo tareas defectuosas remitidas por sus propios colegas. Así lo comprobó una rigurosa investigación de la firma Use.Ai aplicada a 8,316 trabajadores activos de América Latina, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y la Unión Europea.
De acuerdo con los datos recabados por el estudio, un 62 % de los encuestados reconoció que las aplicaciones automatizadas les permitieron elaborar reportes internos, presentaciones corporativas y códigos informáticos que anteriormente descartaban por la alta demanda de tiempo que implicaban. Sin embargo, el informe advierte que gran parte de estos materiales ingresan al flujo diario de las organizaciones sin que exista un filtro previo sobre su utilidad real o pertinencia, escondiendo un creciente problema de control de calidad dentro de los entornos corporativos.
El informe destapó que el 34 % de los participantes admitió haber reenviado textos generados mediante modelos computacionales sin haberse tomado la molestia de leerlos en su totalidad. Esta conducta debilita la confianza profesional cotidiana, donde se presume habitualmente que quien comparte un reporte comprende con precisión el contenido que remite a sus superiores o compañeros, creando fricciones en la dinámica de trabajo interna.
Como consecuencia de estas deficiencias, el 48 % de los consultados declaró recibir con frecuencia materiales que lucen impecables por fuera pero requieren correcciones estructurales profundas. Peor aún, un 43 % afirmó haberse visto forzado a rehacer completamente labores ajenas apoyadas en algoritmos, mientras que un 39 % calculó que revisar esos borradores le consumió más tiempo del que le habría tomado redactarlos desde cero.
Con información de El Día.