Vladimir Guerrero Jr. ajusta su mecánica de bateo para recuperar su poder en 2027
El estelar primera base dominicano Vladimir Guerrero Jr. y los Azulejos de Toronto concentran sus esfuerzos técnicos en un minucioso reajuste mecánico durante la actual temporada muerta de las Grandes Ligas, con el propósito de recuperar la producción con el madero para la venidera campaña de 2027. Tras experimentar el certamen ofensivo más modesto de su trayectoria en las Mayores, el seis veces convocado al Juego de Estrellas dispone del tiempo indispensable para corregir los desajustes que limitaron su fuerza habitual.
Durante la temporada de 2026, el cotizado pelotero quisqueyano concluyó con un promedio de .260, un porcentaje de embasarse de .332 y un slugging de .356, sumando apenas nueve cuadrangulares a lo largo de 609 comparecencias en la caja de bateo. Su primer vuelacercas de la zafra en el Rogers Centre de Toronto se produjo de manera tardía a mediados de septiembre, una notable merma para un bateador élite que acordó una extensión contractual de 500 millones de dólares.
El apagón ofensivo de su principal estrella repercutió de inmediato en la novena canadiense. Los Azulejos habían conquistado el campeonato de la Liga Americana en 2025, quedándose a escasos dos outs de coronarse en la Serie Mundial, pero cayeron de forma estrepitosa al último escalón de la División Este en este 2026, privando a la afición del vistoso baile que realiza el toletero al bordear la antesala.
Aunque Guerrero inició abril con una línea productiva de .354/.438/.469, en ese lapso inicial solo había conectado dos jonrones antes de perder el ritmo de sus movimientos. La mecánica del quisqueyano descansa en una armonía muy rigurosa entre la elevación de su pie delantero, el apoyo de la punta y la distribución del peso hacia la bola, factores que alteraron la transferencia de potencia.
Esta anomalía técnica fue observada en agosto por el renombrado toletero Joey Votto, quien advirtió en redes sociales que la desconexión temporal en el plato estaba restándole impacto a los contactos. Respaldado por el cuerpo técnico y con varios meses de descanso, el dominicano se prepara para recuperar la fluidez que lo convirtió en uno de los bates más temidos del béisbol profesional estadounidense.
Con información de Diario Libre y El Día.