William Contreras y Jackson Chourio hacen historia con Milwaukee en la Serie Mundial
Los Cerveceros de Milwaukee se adelantaron en el inicio de la Serie Mundial 2026 tras superar tres carreras por dos a los Rays de Tampa Bay en el American Family Field, apoyados en una jornada histórica para la dupla venezolana integrada por William Contreras y Jackson Chourio. Ambos toleteros remolcaron anotaciones cruciales para que la novena local celebrara con éxito su retorno al Clásico de Otoño tras cuarenta y cuatro años de ausencia.
Detrás del plato, la labor defensiva de William Contreras resultó determinante al capturar a dos corredores en pleno intento de robo y conseguir dos fallos favorables mediante el sistema automatizado de bolas y strikes (ABS). Con esta actuación, el máscara se unió a un exclusivo círculo de solo cinco receptores en la Era del Comodín con múltiples capturas de corredores en un partido de la final, emulando lo alcanzado en el último medio siglo únicamente por leyendas como Thurman Munson en 1976, Terry Kennedy en 1984 y Joe Girardi en 1999 al combinar esa defensa con varios indiscutibles conectados. La brillante faena motivó encendidos elogios de su dirigente Pat Murphy, quien afirmó: «Si la gente no está notando a Contreras… este muchacho ha sido increíble y lo hace desde ambos lados de la pelota».
Por su parte, el patrullero Jackson Chourio demostró su temple ofensivo al remolcar la tercera y definitiva vuelta del compromiso con un imparable productor durante la parte baja de la séptima entrada, sumando ocho remolques en estos playoffs. Con apenas veintidós años de edad, el joven guardabosque alcanzó diecinueve carreras empujadas de por vida en series de postemporada, consolidándose como el dueño absoluto de esa plusmarca para cualquier jugador menor de veintitrés años en la historia de las Grandes Ligas.
El cuerpo monticular de Milwaukee también dejó huella desde el arranque gracias a la apertura de Jacob Misiorowski, quien transitó cinco episodios permitiendo una carrera y registró un lanzamiento de 103.5 millas por hora, la marca de velocidad más alta jamás cronometrada en un choque de Serie Mundial. Asimismo, el bate de Christian Yelich aportó un triple oportuno en el primer capítulo, mientras el relevista Trevor Megill aseguró el salvamento al ponchar a Jonny DeLuca en el noveno para frenar la reacción visitante.
Con información de El Día y Diario Libre.