Aeropuerto María Montez de Barahona opera con escasos vuelos y marcado deterioro
El Aeropuerto Internacional María Montez, considerado una de las infraestructuras aeroportuarias más estratégicas del suroeste dominicano, registra un exiguo promedio de apenas 56 operaciones aéreas mensuales compuestas mayormente por vuelos privados y militares, mientras sus instalaciones para pasajeros sufren un avanzado deterioro por carencia de mantenimiento. La terminal aérea, ubicada en la provincia de Barahona, permanece prácticamente desierta durante la mayor parte de las jornadas debido a la inexistencia de rutas comerciales regulares.
Esta reducida dinámica operacional genera un agudo contraste frente a la capacidad de la infraestructura y el rol fundamental que está llamada a desempeñar en el desarrollo económico y la dinamización turística de Barahona y las restantes provincias pertenecientes a la región Enriquillo. A pesar de contar con una nómina de aproximadamente 145 servidores públicos asignados a dependencias y organismos del Estado, el flujo de viajeros resulta casi nulo por la falta de itinerarios comerciales fijos.
Un recorrido por el edificio aeroportuario permitió constatar el abandono de su planta física, donde se observan ventanas, cristales y pisos obsoletos y desgastados, filtraciones de agua en distintas zonas, muros que demandan pintura y estructuras metálicas cubiertas por el óxido. Asimismo, las señalizaciones viales y exteriores han perdido visibilidad por el deterioro del tiempo, afectando la imagen institucional de la terminal ante quienes transitan por su perímetro exterior.
Una de las fallas más visibles se localiza en la zona pública del segundo nivel, donde únicamente funcionan dos de las diecinueve bombillas instaladas, lo que mantiene sumida esa concurrida estancia en una prolongada penumbra. Esta situación de precariedad en el sistema de iluminación interior y en la conservación de los espacios de espera resalta las marcadas dificultades que enfrenta el aeródromo para brindar condiciones de servicio adecuadas a los pasajeros y visitantes que ingresan a la infraestructura.
Con información de Diario Libre.