EE. UU. y China acuerdan canal bilateral para vigilar riesgos en inteligencia artificial
Representantes de alto nivel de los gobiernos de Estados Unidos y China acordaron este domingo en Nueva York el establecimiento de un canal de comunicación formal para coordinar alertas y salvaguardias ante los riesgos de la inteligencia artificial. La iniciativa, concertada tras una sesión de trabajo de ocho horas en la sede corporativa de JPMorgan Chase, busca canalizar avisos tempranos frente a posibles incidentes tecnológicos que comprometan la seguridad común. Las deliberaciones sirvieron además para afinar detalles técnicos y comerciales previos a la cita presidencial de esta semana en la Casa Blanca.
El entendimiento fue encabezado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el vice primer ministro asiático, He Lifeng, junto al responsable de Comercio de la Casa Blanca, Jamieson Greer, y el negociador Li Chenggang. Al concluir la ronda, Bessent calificó la jornada de positiva ante los medios y explicó la naturaleza de la herramienta pactada. «Lo que debatimos fue establecer un mecanismo. Así que se va a llamar el Diálogo sobre IA entre Estados Unidos y China», precisó el funcionario norteamericano, quien además confirmó: «Hemos acordado volver a reunirnos».
Bessent manifestó ante los periodistas: «Acabamos de tener una reunión muy exitosa con los chinos sobre comercio e IA», poniendo en relieve la conveniencia de tender puentes en un sector de acelerada competencia tecnológica. Por su parte, la prensa oficial de Pekín definió el intercambio como «francas, profundas y constructivas». Greer acotó igualmente que «es imperativo que podamos trabajar juntos», en momentos en que las partes exploran mantener la fluidez en el comercio de componentes estratégicos y minerales críticos.
Uno de los puntos analizados durante la jornada técnica fue la necesidad de garantizar el suministro constante de imanes de tierras raras requeridos por las industrias norteamericanas. Los equipos negociadores también evaluaron esquemas arancelarios mutuos y examinaron una eventual extensión del acuerdo de tregua comercial vigente entre ambas potencias, cuyo vencimiento está programado para el 10 de noviembre.
La apertura de este canal de coordinación institucional refleja el interés de las dos mayores economías mundiales por crear protocolos compartidos de contención técnica mientras prosigue la carrera por el liderazgo digital. Con la adopción de este marco de consulta permanente, Washington y Pekín buscan prevenir incidentes operativos derivados de la automatización avanzada y afianzar la estabilidad económica global.
Con información de El Nuevo Diario.