Fefita La Grande celebra sus 83 años de vida y sueña con protagonizar una telenovela
La legendaria acordeonista dominicana Manuela Josefa Cabrera Taveras, conocida popularmente como Fefita La Grande, celebra este viernes 18 de septiembre sus 83 años de vida consolidada como el máximo referente femenino del merengue típico en el país. Nacida en San Ignacio de Sabaneta, en la provincia de Santiago Rodríguez, la afamada intérprete arriba a este nuevo aniversario con sesenta y dos años ininterrumpidos consagrados al arte y al instrumento que define su carrera.
Al celebrar su fecha natalicia, la carismática artista confesó que el mayor regalo que anhela recibir es la bendición de mantenerse activa sobre las tablas. En ese sentido, La Mayimba manifestó con entusiasmo su gratitud espiritual: «Mi regalo de cumpleaños desearía que Dios me de salud y larga vida para seguir haciendo lo que me gusta y lo que amo, que se llama acordeón». Pese a contar con una trayectoria ampliamente galardonada que incluye la entrega de El Gran Soberano en 2016, la intérprete de éxitos emblemáticos como "Vamos a hablar inglés" reveló que todavía conserva una meta pendiente en el ámbito artístico: incursionar en la actuación televisiva.
Fefita explicó que sueña con asumir el papel principal dentro de un dramático seriado de ficción romántica en el que pueda desplegar su gracia y conquistar corazones en la pantalla chica. «Me gustaría hacer una novela», detalló con simpatía la merenguera, quien recordó con orgullo que sus raíces melódicas provienen de su hogar paterno, guiada por las enseñanzas de su progenitor Eliseo Cabrera, a quien todos recordaban como Don Seito, destacado ejecutante y fabricante de acordeones en la línea noroeste.
Al evaluar su vitalidad inagotable, la veterana exponente subrayó que la chispa que demuestra en cada tarima surge de una doble fuente indispensable. Según sus palabras: «Mi energía, primero me la da Dios, luego, mi público que me ha apoyado, con tanto amor, cariño y respeto por tanto tiempo». Respecto al auge de nuevas exponentes femeninas que hoy lideran agrupaciones típicas con el instrumento de fuelle, la veterana declinó nombrar a una heredera singular de su trono musical, señalando con ternura maternal que las aprecia a todas por igual y recibe de ellas constante admiración y consultas artísticas: «Son mi todo. No puedo elegir ninguna porque me quieren y me valoran».
La creadora folclórica, quien suele responder con espontaneidad y humor a las ocurrencias colectivas sobre su veteranía, mantiene vigente su recordada premisa de que «la fama no es para todo el mundo». Con presentaciones programadas y el respaldo intacto de la fanaticada nacional y de la diáspora, La Vieja Fefa reafirma que su compromiso escénico continuará firme mientras conserve el vigor físico y la pasión rítmica que han marcado la historia musical dominicana.
Con información de N Digital, El Día y Remolacha.