La OMC aborda el conflicto arancelario del arroz dominicano bajo el DR-Cafta
La directora general de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala, abordó este viernes desde la ciudad de Ginebra la controversia arancelaria existente entre la República Dominicana y los Estados Unidos respecto al comercio de arroz bajo el marco del tratado DR-Cafta. El diferendo gira en torno a la salvaguarda aplicada por el Estado dominicano para limitar las importaciones libres de gravámenes a un contingente de 23,300 toneladas métricas a través del Decreto 693-24.
Para el sector productivo y el Gobierno dominicano, la vigencia de este límite cuantitativo ha permitido preservar la producción arrocera en los campos nacionales frente a la llegada de grano estadounidense subsidiado y de menor costo en origen. En contraparte, las autoridades comerciales norteamericanas sostienen que fijar una tarifa ad valorem del 99 % sobre los volúmenes excedentes, amparándose en el principio de Nación Más Favorecida, desatiende los compromisos de desgravación suscritos en el convenio regional.
Al ser consultada sobre si resulta pertinente invocar tales reglas generales en un pacto bilateral preferencial, Okonjo-Iweala puntualizó que dichos tratados disponen de instancias específicas para zanjar desencuentros entre sus miembros. «Dentro de los acuerdos regionales existen sus propios mecanismos de solución de diferencias incorporados. De modo que, si se produce una desviación dentro de ese acuerdo , debería llevarlo al mecanismo de solución de diferencias que hayan acordado», argumentó la alta representante internacional.
La titular del organismo rector del comercio multilateral recomendó que las negociaciones procuren alinearse con las pautas comunes para facilitar entendimientos equilibrados entre las partes contratantes. La funcionaria subrayó el valor de edificar los convenios regionales sobre las bases normativas de la entidad internacional, destacando que resulta sustancialmente más viable alcanzar pactos ordenados que promuevan la estabilidad económica sin propiciar distorsiones ni perjudicar el desenvolvimiento de terceros sectores involucrados en el mercado.
Con información de Diario Libre.