Puerto Plata completa la restauración de su histórico faro de hierro de 147 años
La histórica estructura de hierro que custodia la bahía de Puerto Plata completó con éxito su proceso de remodelación y refuerzo tras meses de minuciosas labores técnicas. La intervención sobre este monumento costero de 147 años de antigüedad permitió sustituir piezas afectadas por el tiempo y devolver su esplendor a la torre marina más longeva de República Dominicana.
El operativo de rescate arquitectónico fue dispuesto por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, luego de que las brisas marinas y el persistente salitre causaran serios desprendimientos metálicos. Las cuadrillas de especialistas ejecutaron la reposición de peldaños en la escalera interior de caracol, soldaron láminas cilíndricas remachadas y aseguraron los perfiles de acero que forman la columna tubular desde el pedestal octagonal hasta el balcón superior.
A través de sus canales digitales, el funcionario celebró la conclusión de las faenas compartiendo imágenes del faro restaurado y extendiendo una invitación a la ciudadanía para recorrer el parque de La Puntilla: «¡Un símbolo que vuelve a brillar! El Faro de mi Puerto Plata querido luce renovado, recuperando su esplendor y reafirma el valor de preservarlo. ¡Visiten La Puntilla!», expresó en su mensaje.
La imponente estructura marítima remonta sus orígenes al mandato provisional del general Gregorio Luperón entre 1879 y 1880, época en la que esta demarcación norteña fungió temporalmente como sede gubernamental dominicana. Por mandato oficial, la maquinaria fue comisionada a los talleres londinenses de la firma Robert Hills & Son y sus componentes viajaron por barco desde suelo británico para ensamblarse frente a la Fortaleza San Felipe. Su linterna encendió destellos por vez primera el 9 de septiembre de 1879.
Con una altitud física de 137 pies asentada sobre un promontorio natural, la cúspide luminosa alcanza unos 50 metros respecto al nivel del mar y proyecta señales visibles a 16 millas náuticas mar adentro. El último mantenimiento que registraban sus ocho columnas tubulares data de septiembre de 2002, durante la administración de Hipólito Mejía, gracias a una petición canalizada por Germán Camarena Gómez.
Con información de El Nuevo Diario.