Sánchez Ramírez impulsa a 97 empresas locales a través de compras mineras
La provincia Sánchez Ramírez avanza en la diversificación de su aparato productivo mediante programas de capacitación y encadenamiento comercial destinados a pequeños y medianos proveedores comunitarios. A través del esquema «Nuevos Horizontes», unos 97 negocios locales de esta demarcación y de la vecina provincia Monseñor Nouel suministraron mercancías y servicios especializados valorados en 24.6 millones de pesos dominicanos.
Conforme al registro del Censo de 2022, Sánchez Ramírez cuenta con una población de 162,642 habitantes y posee un perfil económico singular que conjuga abundancia hídrica en torno a la presa de Hatillo con fértiles tierras consagradas al cultivo de arroz, cacao, piña, cítricos y ganadería. En ese contexto, la actividad extractiva de Pueblo Viejo generó cerca del 99 % de las exportaciones provinciales en 2023, además de aportar al fisco dominicano 40,068.6 millones de pesos en tributos directos y regalías durante 2025.
Más allá de la recaudación fiscal, el dinamismo territorial se refleja en las compras directas efectuadas en el entorno local. La mina destinó 48.5 millones de dólares a adquisiciones de suministros en comunidades cercanas a lo largo de 2025, sumando otros 31.6 millones de dólares acumulados al cierre de mayo de 2026, cifras que impulsan la circulación de dinero en comercios de la zona.
El plan de desarrollo de suplidores busca que los talleres, distribuidores y microempresas mejoren sus estándares de planificación empresarial, gestión administrativa y normas de seguridad industrial. El propósito central consiste en que estas unidades de negocio no dependan exclusivamente del yacimiento minero, sino que adquieran capacidades técnicas permanentes para ofertar sus productos a cualquier corporación nacional o foránea. De esta manera, los emprendedores mejoran su competitividad operativa frente a los rigores de mercados cada vez más exigentes.
La articulación entre el sector agropecuario tradicional, los centros académicos provinciales y el comercio de soporte sienta las bases para consolidar una economía más resiliente en el Cibao central. De esta forma, las localidades cotuisanas transforman los recursos del subsuelo en competencias duraderas para las familias y emprendedores de la región.
Con información de Diario Libre.